De 0 a 6 años las niñas/os son principalmente corporales, lo verbal es secundario, algo que acompaña.

Por ello, el aprendizaje en estos primeros años de vida tan importantes, debe ser a través de la experiencia y manipulación. Las niñas/os son muy exquisitas/os en esto, son unas/os grandes científicas/os que comprenden la realidad y lo que les rodea a través de la experiencia.

El aprendizaje y juegos sensoriales son fundamentales ya que a través de estos, hay un intercambio de información entre mente y cuerpo, se da una conexión entre las actividades de manipulación y las actividades intelectuales.
Tenemos que proporcionar a la niña/o diversos juguetes y materiales adaptados a su edad y capacidad. Así, podrán compartir y jugar, moverse según la curiosidad del momento, a su ritmo y deseo.

Por ello, las adultas/os debemos ser unas/os grandes observadoras/es, capaces de captar el periodo sensible en el que está la niña/o para la adquisición de nuevas habilidades y proporcionarle los medios necesarios para esto.
Entonces, podremos averiguar, en qué momento de desarrollo está nuestra/o hija/o y hacia qué juegos o experiencias tiene un gran interés natural.

Por esta razón, de nada sirve tener una habitación llena de juguetes con una casita, peluches, coches, pelotas, muñecos, plastilina, pinturas…si la niña/o está interesada/o en trasvasar materiales de un lado a otro.
¿No será mejor que ofrezcamos a la niña/o diferentes materiales y recipientes? Así podrá probar ese juego de diferentes formas y podremos ir complicándolo. Vertiendo lentejas de una jarra a un vaso, metiendo macarrones en una botella de boca estrecha…

Cada niña/o es un mundo, se desarrolla de forma diferente, a su estilo, a su tiempo. No nos anticipemos ni comparemos, seamos sus compañeras/os en este camino.

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