Este pequeño explora con sus manitas

En Espacio Babú usamos juguetes reciclados y enseñamos a  las mamás y papás cómo usarlos y qué juegos son los más apropiados para cada edad. Crea un juguete, juega hasta los 6 años.

Para este juego tan solo necesitamos un bote pequeño de plástico y un palo de madera. “Nunca me imaginé que un botecito de plástico daría tanto juego” nos decía el otro día una mamá. Como os explicamos a continuación, es un material evolutivo, ya que se puede usar para distintos objetivos según la edad de tu pequeño/a.

Desde los 4/5 meses le gustará agarrar el bote y chuparlo (ya sabéis que es su forma de conocer). Primero agarrarán el envase con una mano, luego poco a poco conseguirán llevarlo a línea media, es decir al centro, sujetándolo con las dos manitas. Y finalmente, podrán pasárselo de una mano a otra. Según van creciendo, le sorprenderá meter el dedo, pues están comprendiendo la tercera dimensión. Y una vez llegamos a este punto, podemos introducir un palito de madera que sobresalga del bote. Como veis en la foto, nosotras hemos usado una pinza de la ropa. Es sencillo encontrarlo por Internet. Es importante que sea madera sin tratar, para que se lo puedan llevar a la boca. O en su defecto, que sea un barniz especial para niños/as, no tóxico. Nosotras, los lijamos un poco. Crea tu juguete con una textura más agradable.

Al principio, no saben cómo sacar el palito, simplemente moverán el bote y la pinza de madera se caerá. Luego, poco a poco usarán la pinza (juntando el dedo pulgar con el índice), trabajando la psicomotricidad fina para sacar el palo. Y cuando traten de meterlo, mueve el envase de forma que ellos/as consigan meterlo. Así, ¡El logro será suyo!

Cuando son un poco más mayores, le encantará que les des más botes para construir torres. Y ya a partir de los 20 meses, con dos botes, podéis hacer trasvase. Primero usar algún elemento sólido (como lentejas o garbanzo) y luego líquido. Así, estaremos estimulando el control de esfínteres. Cuando se vayan acercando a los 27 meses, podéis jugar a decir “para” y que el/la niña/o tenga que dejar de echar. Al fin y al cabo, esto es lo que hacemos cuando controlamos el pis o la caca.

Y a partir de los 3 años, puedes darle uno o varios botes con más piezas sueltas (como construcciones, trocitos de madera, muñecas/os…) y que él/ella invente lo que quiera. Debemos no dar pautas, simplemente acompañarle en el juego. Verás que un día el bote puede ser una casita y otro será un gran volcán.

La semana pasada lo hicimos en nuestro grupo de Babú y sus emociones y quedamos maravilladas de la creatividad que tienen nuestros/as peques de 4 años. Crearon su juguete, los botes de plástico eran madrigueras e hicieron toda una construcción con ellos. Tras esto, metieron pequeños animales dentro. ¡La de historias familiares que crearon! Y os podéis imaginar, la riqueza pedagógica que es todo eso para nosotras. Desde Espacio Babú, a través del juego, damos más recursos para que los/as niños/as tengan un mayor éxito en la vida real.

Otro día, con los/as niños/as de 5 años, jugamos a hacer experimentos. En cada bote de plástico, metimos diferentes elementos y pudimos observar cómo cambia la textura y color depende de lo que echemos. Podemos usar, sal, aceite, agua, colorantes alimenticios (o pintura), vinagre o incluso harina.

Crea tu juguete casero y ¡cuéntanoslo en comentarios! Nos encanta leer vuestras ideas y las de vuestros/as peques.

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