Grupo de bebés y mamás.

En la sociedad actual en la que vivimos, tenemos la ventaja de poder acceder a una gran cantidad de información en muy poco tiempo. Hoy, te contamos la historia de por qué nos enamoramos de los grupos de juego.

Hoy en día tenemos acceso a cualquier recurso, desde nuestro teléfono móvil accediendo a internet, acudiendo a la gran oferta de cursos, consultando libros, hablando con familiares…
Y esto, cuando nos convertimos en madres y padres, también puede volverse en nuestra contra ya que hay mucha información contradictoria.

Pongamos dos ejemplos:

Imagínate: tu bebé lleva durmiendo varias noches mal, se despierta cada dos horas, cuesta mucho calmarle, te preguntas si será hambre, sueño, si se estará acostumbrando a estar en brazos…
O por otro lado: acabamos de tener un/a segunda/o hija/o, y la/el mayor empieza a tener comportamientos que no tenía, quiere volver a ser bebé, tiene escapes cuando ya controlaba el esfínter…
Entonces, un día, cogemos el móvil y preguntamos a Google (si hay una respuesta, sin duda estará ahí) y buscamos:

¿Cómo conseguir que mi hija/o duerma toda la noche?
¿Qué hacer si mi hija/o tiene celos?

Por supuesto en este lugar encontraremos miles de respuestas, muchas de ellas contradictorias.
Unas dirán que dejes a la niña/o llorar por intervalos y así se acostumbrará a dormir sola/o, otras dirán que todavía no ha aprendido a dormirse y por tanto necesita que le acompañes. Que ignores los celos o comportamientos que no te gustan, que los acompañes de forma respetuosa…

¡Socorro! Entonces, ¿ahora qué? ¿Por qué muchas familias deciden ir a grupos de juego?

Muchas veces, estas soluciones nos generan más preguntas y dudas de las que teníamos en principio. O incluso, leemos una “solución milagrosa” que no tiene en cuenta la necesidad real de la/del niña/o.

¿Por qué? Porque detrás de toda conducta hay una emoción, una necesidad que necesita ser vista, tenemos que bucear hasta encontrarla.

En el caso de dejar llorar a las niñas/os hasta que duerman solos, por ejemplo. Es verdad que dejarán de llorar, sin embargo, el mensaje que les llega es: por mucho que llore, nadie vendrá a ayudarme. ¿No es un precio muy alto a pagar?

Por eso, en Espacio Babú, decidimos apostar por los grupos de juego. Por crear un espacio para vosotras/os, un espacio respetuoso para la infancia. Porque los primeros seis años de vida son importantísimos.
No queremos quedarnos solo en la teoría, tras leer muchos libros y seguir en continua formación, creemos que lo realmente importante es la práctica, porque no hay dos familias ni dos niñas/os iguales.

Por eso, queremos acompañaros en la crianza de vuestras hijas/os de forma semanal, para poder ofreceros el mejor consejo, que vaya acorde a vuestro estilo de educación y sobre todo que sea respetuoso para ti a tu hija/o.
Sin ninguna duda nuestra mejor herramienta es el juego, y como dice Francesco Tonucci:

“No sabemos cuánto gana-aprende un niño jugando. Ni tampoco nos debería preocupar ya que simplemente de la experiencia del juego libre, el niño adquiere conocimientos. Lo importante es fomentar una experimentación variada y rica

Todas las semanas, tenemos preparados diferentes juegos según la etapa de desarrollo en la que estén las niñas/os del grupo. Así, potenciamos su desarrollo y jugamos según sus etapas (control de esfínteres, la etapa del no, los miedos, prelenguaje…).

Porque con juego, la vida es más bonita y sencilla, ven a jugar a Babú.

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