Cómo poner límites a tu hijo

Cómo poner límites a tu hijo
04/06/2020 Espacio Babú
poner limites a tu hijo sin morir en el intento

¡Hoy hablamos de cómo poner límites a tu hijo y no morir en el intento!

 

¿Por qué te cuesta poner un límite a tu hijo?

Sabemos que como mamá, uno de los temas que más te preocupa es si tu hijo necesita límites y normas.

Primero, déjame contarte algo: a la hora de poner límites no solo influye tu estilo de crianza, tu temperamento y el de tu hijo. También influyen todas tus vivencias y tus relaciones sociales con los demás y contigo misma.

¿Tuviste muchos límites de pequeña? o por el contrario, ¿no tuviste límites?

La forma en qué tu madre y tu padre te ponían los límites, o si no te ponían, influirá mucho a la hora de ponerlos tú como mamá.

Por eso, el primer paso, es conocer tu historia con los límites.

Debes tener en cuenta que los niños y niñas aprenden por imitación. Por lo tanto, tu hijo aprenderá sobre límites y los integrará según lo hagas tú. Pon atención en cómo te pones límites a ti misma y cómo se los pones a los demás.

Tan importante es para un niño integrar los límites como saber ponerlos él.

Y esto, a veces, nos cuesta incluso más.

¿Te cuesta poner límites cuando recibes una crítica como madre? ¿O incluso a familiares? ¿Y cuándo un primo le quita a tu hijo un juguete?

Ambas partes de los límites tienen que ser aprendidas y enseñadas. Sino, el niño puede convertirse en un sumiso que sólo acepta los límites que le marcan, pero él no los pone. O en un tirano que sólo impone límites sin tener en cuenta a los demás.

¡Qué importante es saber marcar nuestros límites para cuidarnos!

“Poner un límite es un acto de amor hacia tu hijo”

Y a contrario de lo que muchas veces escuchamos, los límites no están en lucha con la crianza respetuosa, todo lo contrario. Son NECESARIOS para tu hijo.

 

¿Influye tu estilo de crianza al poner límites?

La respuesta es rotundamente sí. Según el tipo de mamás que seas te costará más o menos poner límites. Por ejemplo, si eres una mamá permisiva o ausente, tenderás a poner pocos o ningún límite. Sin embargo, si tu estilo se acerca más al directivo a autoritario pondrás muchos límites. Aquí tienes nuestro blog extenso sobre tipos de mamás.

 

Límites y rabietas

Si tu hijo tiene demasiadas rabietas, puede ser por dos motivos: 

1- Ausencia de límites. Tu hijo es “el rey de la casa” y puede hacer lo que quiera. ¡Cuidado! Si pasa esto, tu hijo será demasiado caprichoso y exigente contigo. Si pasa esto, desde Babú queremos darte un consejo: 

“Pon límites a tu hijo antes de que se convierta en un tirano”

2- Demasiados límites para su edad. Si te pasa esto, seguramente tu hijo no pueda sostener tantos límites y se frustre.

 

¿Cuándo empezar a poner límites?

Desde el primer año de vida. No tienen que ser muchos límites pero tiene que haberlos, por seguridad. 

Si mete el dedo en un enchufe, te pega, te muerde el pezón al tomar el pecho… Es el momento de ponerlo.

Eso sí, siempre desde el amor y respeto, adaptándonos a su edad de desarrollo de tal forma que pueda entenderlo. No es lo mismo marcar un límite a un niño de 12 meses que a un niño de dos años o a un niño que acaba de tener un hermanito.

 

¿Cómo poner límites?

Según tu estilo educativo, pondrás límites de una forma u otra y esto debes respetarlo. Pero una cosa importante: mamá y papá debéis tener coherencia y buscar un estilo educativo común. Pongamos un ejemplo: si papá es autoritario y tú eres más sobreprotectora, ansiosa o permisiva, estarás desequilibrando a tu hijo. Esto se debe a que no sabrá cómo actuar. 

Hoy te animo a que te sientes con tu marido y escribas 3 límites para tu hijo. Estos deberán cumplirse siempre.

“Cuando pones un límite estás diciendo a tu hijo que le miras, le cuidas y lo haces por su seguridad”

 

¿Cuántas veces hay que marcar un límite?

Si lo haces de forma correcta, adaptado al niño, no es necesario repetirlo muchas veces. Si estás teniendo que repetirlo muchas veces o incluso notas mucha rivalidad por su parte, es que hay algo que no está funcionando bien.

Un niño que se siente bien es un niño que se comporta bien. 

Entonces, mamá, si notas que hay mucho conflicto o se está complicando el tema de los límites escríbenos para ver cómo podemos ayudarte. 

Nosotras podemos ayudarte, y juntas diseñar lo que necesitas para construir tu camino a una maternidad exitosa y placentera. Si eres una mamá comprometida que quieres mejorar en tu maternidad y dar lo mejor de ti misma, haz click aquí.

 

¡Los límites no deberían causarte conflictos!

 

Irene y Noelia