Babú explora

Babú explora

25-36 meses

Habla, ríe y controla sus emociones jugando

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Tu hijo o hija va perfeccionando su lenguaje y cada vez va teniendo más claro lo que quiere. Es el momento en el que la rivalidad toma sentido en cada casa. Además, se da otro momento crucial: la retirada del pañal.

Una etapa en la que saber controlar la situación es esencial: ¿cómo apaciguo sus rabietas? ¿cómo le hablo para que me entienda? ¿le quito el pañal en verano o en invierno?

¡Quiero quedarme en el parque!

Tengo pipí

Rabietas infantiles y retirada del pañal. ¡Ha llegado el momento!

En Espacio Babú entendemos la pérdida de paciencia que puede suponer este momento por el que pasan todos los niños y niñas. Es esencial trabajar la relajación y la retirada del pañal de forma respetuosa.

El niño o la niña expresa ya sus demandas porque está perfeccionando el lenguaje. Tratará de imponer sus peticiones y las rabietas serán sus principales aliadas.

En este grupo de juegos trabajaremos la validación de las emociones. La forma en la que nos dirijamos a ellos será fundamental para evitar conflictos. Trabajaremos con vosotros y con los pequeños y pequeñas, habilidades asertivas y la comunicación no violenta.

A estas edades el reconocimiento vinculado al sentido de pertenencia cobra sentido, por lo que trabajaremos la verbalización por parte de papá o mamá de frases como: “te quiero”, “veo que estás enfadado…”

Y cómo no, nos centraremos en el momento clave de esta etapa. Con el juego conseguiremos una retirada del pañal respetuosa.

Abuelo, ¡ya voy al baño solita!

¿Cómo jugaremos?

Con cuentos, juegos con arcilla, distintas manualidades y juguetes simples y propios de esta edad lograremos marcar la diferencia entre el mundo imaginario del niño o la niña y el mundo real.

  • Consecución causa-efecto: con coches o trenes y diferentes materiales como maderas y cuerdas, trabajaremos la segmentación de movimientos brazo y mano y los fenómenos causa-efecto.
  • Retirada del pañal: nos preparamos para este momento favoreciendo la separación de mamá o papá, de manera que el niño o la niña pueda regresar a sus brazos cuando lo necesiten. Así el propio pequeño o pequeña, marca su tiempo.
  • Creatividad de niños y niñas: con sábanas, pinzas y otros elementos de la vida cotidiana, potenciaremos su creatividad e imaginación.
  • Intercambio de roles frente a las rabietas: crearemos un hogar en el que los niños y niñas sean papá y mamá. De esta forma podrán comprender el papel de los adultos, comprendiendo también sentimientos como los celos y la envidia.

Detrás de las rabietas hay una necesidad que el pequeño o pequeña tiene que aprender a comunicar

¿Qué beneficios obtendrá el niño o la niña?

En la etapa de rabietas tu hijo o hija necesita saber que hay otras formas de comunicar su frustración. Así suavizamos nuestra impotencia.

Ensalzar el sentido de pertenencia de tu niño o niña es necesario para canalizar comportamientos que nos hacen perder la paciencia.

Conocer la edad de desarrollo de nuestro hijo o hija y sus capacidades según su circunstancia hará que no pidamos respuestas que aún no son capaces de dar.

Como adultos debemos darnos cuenta que los niños y niñas tienen a esta edad más conciencia de las emociones y pueden llegar a frustrarse al sentirse desbordados por no cumplir las expectativas de los padres y madres.

Preguntas frecuentes

 

¿Qué hago si mi hijo me muerde?

Es su forma de expresar la frustración al no saber materializar lo que necesitan. Tenemos que marcar un límite: “perdón cariño, a mamá no le gusta que le muerdan. De esta manera, si otro niño o niña se lo hace, sabrá decir: “así no me gusta”.

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¿Cómo gestiono los celos?

Dándole un espacio individualizado al niño o a la niña. Por ejemplo, dedica 10 minutos a jugar solo con el hermano mayor antes de dormir y dile frases como: “me encanta jugar contigo”, “qué bien me lo paso…”

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¿Está preparado para quitarse el pañal?

Es muy importante ver las señales tanto físicas como emocionales. Quitar el pañal antes de tiempo es perjudicial. Los niños empiezan a estar preparados a partir de los 27 meses y los chicos tardan más que las chicas por su fisiología.

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